


El tenis tiene sus orígenes en la Edad Media, cuando se jugaba en Francia un deporte llamado jeu de paume, en el que la pelota se golpeaba con la mano. Con el tiempo, se incorporaron raquetas y el juego se extendió por Europa, especialmente en Inglaterra. El tenis moderno nació a finales del siglo XIX, cuando se establecieron reglas oficiales y se disputó el primer torneo de Wimbledon en 1877. Desde entonces, el tenis ha evolucionado hasta convertirse en un deporte internacional, practicado tanto a nivel amateur como profesional y presente en los Juegos Olímpicos.
El tenis se caracteriza por ser un deporte que combina habilidad técnica, estrategia y resistencia física. Se juega en diferentes superficies, como hierba, arcilla y pista dura, lo que influye en el estilo de juego y en la velocidad de la pelota. A lo largo del tiempo, han surgido grandes figuras que han marcado su historia y han contribuido a su popularidad mundial. Hoy en día, el tenis es uno de los deportes más seguidos, con torneos internacionales que reúnen a millones de aficionados en todo el mundo.